Alza la voz contra el festival de Yulin, pero no te olvides de los animales en Occidente

Cada año, desde 2009 se lleva a cabo el festival de lichi y carne de perro en Yulin, China. Es un evento en el que cientos de personas se reúnen para comer la carne del animal que conocemos como “el mejor amigo del hombre”. Todos los años se torturan y matan a más de 15,000 perros, y aunque se trata de un festival reciente, en China el consumo de carne de perro es algo común, que incluso data de hace 400 años.

Este festival y el asesinato de estos seres inocentes es un suceso mundial que causa horror en las personas. En internet, millones de usuarios han firmado peticiones para solicitar que se cancele, y cientos de medios de comunicación en todo el mundo hablan de este evento, y de lo horrible, cruel e inhumano que es. Y por supuesto que lo es, ningún ser debería pasar por esa tortura. Ninguno.

Comer carne de perro es legal en China, de la misma forma en que comer cerdos está permitido en los países latinoamericanos, como México. Pero mientras miles de personas se escandalizan por la sola idea de matar a un perro o un gato para comérselo, la realidad es que miles de millones de cerdos, vacas, gallinas y peces padecen cada año el mismo sufrimiento que los animales explotados como alimento en Yulin.

Claro que debemos indignarnos y hacer todo lo posible por ponerle fin al cruel festival de Yulin, pero no podemos solamente sentir compasión por unos animales y normalizar la crueldad que le infligimos a otros en nuestra cultura. Todos los animales merecen nuestro respeto, un perro al que matan por su carne en China siente el mismo miedo y dolor que un cerdo en un matadero en México. Ninguno de los dos quiere morir.

Existe una manera eficaz en la que puedes ayudar a todos los animales explotados como alimento, simplemente déjalos fuera de tu plato. Cuando aceptemos que todos los animales son seres con vida, conciencia e intereses propios, entonces también comprenderemos que no podemos seguir explotándolos, que todos merecen nuestro respeto y compasión.


¿Quieres ayudar a los animales? Sé parte del movimiento #YoMeUno.