No hay nada que celebrar en el Día Mundial del Huevo

El 12 de octubre es designado como el Día Mundial del Huevo, un día que “reconoce” a una de las industrias más crueles del mundo. Las gallinas son animales inteligentes y sociables que sufren y sienten dolor y, lamentablemente, se encuentran entre los animales más maltratados en el planeta. Muchas personas creen que la producción de lácteos y huevos no involucra sufrimiento para los animales porque no los matan, pero queremos que conozcas lo que realmente sucede para que los huevos lleguen hasta tu mesa.

Las gallinas explotadas por sus huevos son confinadas en jaulas de batería. En ellas, las aves no ocupan un espacio mayor al de una hoja de papel tamaño carta y hasta ocho gallinas son hacinadas en cada jaula. Este confinamiento extremo hace que las gallinas se ataquen entre sí, y los proveedores de huevos lo saben, así que poco después de nacer, a las pollitas les cortan la punta del pico sin darles nada para mitigar su dolor. Muchas de ellas mueren de inanición, ya que el dolor que sienten es tan grande que no pueden ni comer. Algunas de las que logran superarlo, quedan atrapadas en los alambres de las jaulas o debajo de las bandejas de alimentación y mueren también.



El confinamiento en jaulas en batería les provoca a las gallinas cojera, fragilidad ósea y debilidad muscular. Cuando son asesinadas, alrededor del 30% de ellas tienen los huesos rotos. Estas jaulas son tan crueles que han sido prohibidas en seis entidades federativas de Estados Unidos y en toda la Unión Europea. Mercy For Animals ha luchado arduamente para pedirles a compañías latinoamericanas que se comprometan a eliminar las jaulas en su respectiva cadena de suministro de huevos, y afortunadamente, el número de empresas que se suman a la causa es cada vez mayor. Acabar con el sistema de jaulas en batería reduciría considerablemente el sufrimiento de las gallinas, pero es importante señalar que la mejor manera de ayudarlas es simplemente no consumir huevos ni la carne de estas aves.

Cuando escuchamos los términos “granjas humanitarias” o “huevos de libre pastoreo”, la industria del huevo quiere que te imagines que las gallinas involucradas no sufren, que pueden moverse libremente y que no hay crueldad de por medio. Pero en realidad, ninguna agencia gubernamental regula el uso de la palabra "humanitario" en los productos derivados de la explotación animal. Depende de las compañías procesadoras y empacadoras de carne decidir qué es clasificado como humanitario, y en todas las granjas, incluso en aquellas con esa clasificación, todos los animales son mutilados dolorosamente, arrebatados de su madre poco después de nacer y asesinados de forma violenta.

En condiciones naturales, las gallinas pueden vivir hasta 12 años, pero aquellas explotadas por la industria del huevo son asesinadas alrededor de su segundo año de vida, cuando su capacidad reproductiva disminuye. Los pollitos machos no representan ganancias para la industria, ya que no ponen huevos y no son considerados "rentables" para la producción de carne, así que los arrojan dentro de máquinas que los trituran vivos y alimentan a otros animales con sus restos.

Ahora que conoces la verdad sobre esta cruel industria, mira estas seis razones más para no consumir huevo y, por favor, elige eliminar de tu alimentación todos los productos derivados de la explotación animal. Las gallinas, igual que el resto de los animales, desean vivir una vida en libertad y sin dolor. Descarga la Guía Vegetariana para principiantes, es gratis y te ayudará a saber lo necesario para hacer un cambio en tu alimentación.