Por qué colaborar con los aliados menos pensados puede ser efectivo

En Mercy For Animals, nuestro objetivo es crear un mundo en el que no se explote a los animales como alimento. Creemos que para lograr ese objetivo tenemos que hacer más que trabajar solo con veganos o influir en las personas para que se vuelvan veganas. Estamos ampliando nuestro enfoque e invitamos a todos los que pueden contribuir para lograr un mejor sistema alimentario a que se unan a nosotros. Es por eso que la colaboración es uno de nuestros valores fundamentales, por eso nos esforzamos por construir alianzas con aquellos que en nuestro movimiento a menudo son vistos como "el oponente" en la lucha por la liberación animal.

Durante casi dos décadas, Mercy For Animals ha llevado a cabo investigaciones encubiertas y campañas corporativas para entablar conversaciones con los dirigentes de importantes compañías de alimentos como Nestlé, Leprino Foods, Perdue, Taco Holding, ISS, Mr Sushi y muchas otras para que establezcan políticas de bienestar animal y así reducir significativamente el sufrimiento de millones de animales.

Por supuesto, las empresas no siempre admiten que los animales son víctimas de abusos, y algunas se niegan a tener un diálogo genuino sobre cómo abordar la crueldad animal en la industria pecuaria, pero su falta de disposición para colaborar nunca nos impedirá señalar lo que está mal y revelar lo que ocurre a través de nuestras investigaciones encubiertas y campañas corporativas. Tal es el caso de una gran campaña que lanzamos este año para ejercer presión contra McDonald's, y nuestras investigaciones sobre la industria de la pesca ayudaron a aprobar una ley de California para prohibir las crueles redes de deriva.

A solo unos meses de que saliera a la luz el video encubierto de Mercy For Animals que mostraba delfines, leones marinos e innumerables animales marinos ahogados en redes de deriva usadas en California, el gobernador Jerry Brown firmó un proyecto de ley para eliminar su uso.

Sin embargo, hemos notado que a veces logramos progreso para los animales de forma más rápida y significativa al trabajar de manera abierta, amable y proactiva con algunas compañías. Varias de ellas están realmente dispuestas a encontrar puntos en común y a unirse a nosotros para construir un sistema alimentario más compasivo.

Un ejemplo reciente de una colaboración de este tipo es la decisión de nuestra Presidenta de unirse al Consejo asesor de productos lácteos de Ben & Jerry’s. El objetivo de asumir este rol es ayudar a cumplir nuestra misión, lo que significa reducir el sufrimiento de las vacas usadas en su cadena de suministro, al mismo tiempo que ayudamos a construir un camino para que la empresa transicione hacia el mercado a base de plantas. Esto no significa que apoyamos la producción de lácteos. Seguiremos lanzando campañas corporativas y llevando a cabo investigaciones en esta industria para revelar su inherente crueldad.

Nos mantenemos fieles a nuestros principios, y al mismo tiempo le decimos sí a oportunidades como estas para generar una conversación. Somos la única organización que aporta la perspectiva de derechos de los animales en el Consejo asesor de Ben & Jerry, y nos hemos ganado la confianza de la compañía porque estamos dispuestos a trabajar con ellos y considerar en dónde se encuentran actualmente, al mismo tiempo que los instamos a mejorar. Así es como buscamos cambiar la industria, de adentro hacia afuera.

Cualquiera que sea el catalizador para entablar una conversación, otros movimientos de justicia social nos han enseñado que tener un acercamiento con "la oposición" para encontrar puntos en común es fundamental para lograr un cambio real y duradero. Por ejemplo, la historia de los derechos civiles y los movimientos de independencia de la India son un referente sobre el valor de negociar y trabajar con la oposición. Fueron herramientas importantes en una estrategia ganadora, y de la misma forma que los líderes de estos movimientos, no tenemos miedo de lanzar audaces campañas contra nuestra oposición cuando las negociaciones se estancan.

A la vez, es más importante que nunca reconocer el poder de unir fuerzas con aquellos que, además de los animales, son víctimas del sistema alimentario que buscamos transformar. En realidad, podemos usar la mayor falla en la industria pecuaria como parte de nuestra lucha para ponerle fin. Su mayor desventaja es el enorme alcance del daño que provoca, a los animales, al planeta, a los trabajadores, a las comunidades y a nuestra salud.

Es por eso que al lanzar una campaña como ChickieLeaks, cuyo objetivo es darle una voz a quienes han sufrido en la industria de la carne de pollo, tanto animales como humanos, sabemos que podemos no solo defender a los animales al trabajar con los dueños de las granjas, también podemos ejercer presión para transformar el sistema para ambos.

A través de las relaciones que ya hemos construido, sabemos que muchos dueños de granjas y trabajadores en los mataderos están profundamente descontentos con la forma en que las grandes compañías de carne los tratan. Tienen muchas historias desgarradoras que contar, y colaborar con ellos representa una poderosa oportunidad. Si podemos obtener el apoyo de las propias personas que explotan a los animales como alimento, podemos trabajar con ellos para reducir el sufrimiento que padecen en esos lugares, e incluso podemos alentarlos a que cambien a una profesión que no lastime a los animales. Además, estas historias de alianzas poco probables a menudo atraen mucha atención de los medios de comunicación, lo que le da aún más difusión a los intolerables abusos que padecen los animales.

Entendemos que trabajar con dueños de granjas industriales puede ser incómodo. Pero es necesario encarar ese malestar si eso significa ser una voz para los animales y persuadir a los principales actores de la industria alimentaria para que reduzcan su sufrimiento.

Y también debemos recordar que a los animales no les importa quiénes somos, a quién le damos la mano o quién se une a nuestra conversación. Ellos solo quieren estar fuera de las jaulas, caminar libremente, respirar aire fresco, no ser explotados. Queremos ser innovadores, seguir adelante y movernos más allá de nuestra zona de confort para lograr todo esto, ya sea a través de campañas corporativas, colaboración con dueños de granjas, negociaciones con compañías de alimentos o reveladoras investigaciones.

Gandhi dijo: "El objetivo no es hacer que nuestros enemigos se arrodillen, sino que recapaciten". Nuestro trabajo con los dueños de granjas y las compañías de alimentos es solo una parte de un plan estratégico cuidadosamente elaborado. De la misma forma que el resto de los defensores de los animales, queremos ponerle fin a la industria pecuaria. Pero creemos que debemos incluir a todos, incluso a aquellos que actualmente no comparten nuestros puntos de vista, a fin de crear un sistema alimentario más compasivo y justo, y un mundo en el que todos los seres vivos sean respetados, protegidos y libres de seguir sus propios intereses.