Por primera vez, nuestro equipo de Investigaciones se adentró en Moluscos del Mayab, una granja de pulpos maya ubicada en el puerto de Sisal, Yucatán.
Lo que nuestras cámaras captaron en las instalaciones sacó a la luz la crueldad que implica mantenerlos en cautiverio:
- Pulpos confinados en tanques estériles que jamás podrán replicar la diversidad de su ecosistema natural.
- Pulpos sometidos a posibles condiciones de estrés, como el cambio de alimentación para mantenerlos en cautiverio, lo que puede derivar en el desarrollo de canibalismo.
- Presencia de pulpos bebés, los cuales, según declaraciones públicas de la UNAM, pretenden ser comercializados.
- Pulpos mamás forzadas a poner huevos en entornos antinaturales. Incluso registramos el uso de tubos de PVC como un intento de sustituir sus refugios naturales.
Días marcados por el sufrimiento
Todos los pulpos machos y hembras explotados en esta granja son extraídos del océano. Una vez en las instalaciones, se inicia el proceso de fecundación de las hembras. Ninguno de los pulpos regresa a su hábitat natural.
De acuerdo con los testimonios recabados, debido a que las pulpos se reproducen sólo una vez en su vida y mueren después de tener a sus bebés, las asesinan impidiendo su muerte natural y digna en el océano. Se desconocen los métodos empleados para asesinarlas; sin embargo, no existe justificación alguna para matar a un ser sintiente.

“Cuando ya tiene una semana o dos semanas que ya sabemos que terminó de expulsar todos los huevos, entonces nosotros sacamos a la hembra, la sacrificamos, porque la hembra ya no vuelve a comer.” –Trabajador en la granja Moluscos del Mayab
Los machos padecen un destino similar: tras la procreación, su cuerpo es vendido a restaurantes locales. Desde su primer día en la granja hasta su muerte, los pulpos son privados de una vida digna.
Explotación disfrazada de innovación
Inicialmente, la UNAM justificaba este proyecto bajo el discurso de la conservación de la especie. Sin embargo, se sospecha que la verdadera intención es comercializar pulpos pequeños con un peso inferior a 200 g, los cuales son considerados un “producto” gourmet en la industria culinaria. Además, al ser la primera granja conocida en México dedicada a la incubación de pulpos, ésta se presenta como un proyecto innovador y una extensión comercial de las labores de investigación de un equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Las imágenes recopiladas en esta investigación hacen más que evidente que la cría industrial representa un grave retroceso en materia de bienestar animal, ya que compromete seriamente el bienestar del pulpo maya. Al ser un animal que posee una complejidad cognitiva y conductual, requiere diversos estímulos para su bienestar físico y mental, lo cual es imposible de brindarle en una granja.
Asimismo, en otras regiones del mundo, la explotación de pulpos ha dado como resultado altas tasas de infecciones, muertes y canibalismo. Por lo tanto, es importante que se cierre esta granja y se detenga la apertura de otras.
Proyecto de ley busca prohibir la cría de pulpos a nivel federal en México
El 25 de febrero de 2026, se presentó en México ante el Senado de la República un proyecto de ley para prohibir, a nivel federal, la cría, preengorda y engorda de cefalópodos, incluidos los pulpos, mediante reformas a la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables. La iniciativa fue presentada por la senadora Maki Esther Ortiz Domínguez, del Partido Verde Ecologista de México, y busca impedir que se otorguen concesiones o permisos para estas actividades en el país.
Con esta propuesta, México se convierte en el segundo país de Latinoamérica en impulsar una medida de este tipo, después de Chile, y podría convertirse en el primero del mundo en prohibir la cría de pulpos a nivel federal, en un contexto de creciente presión internacional para frenar esta industria.
Los pulpos merecen pasar sus días explorando los océanos, no atrapados en una granja. Firma y comparte nuestra petición para exigir el cierre de la granja de pulpos en México, detener la apertura de futuras instalaciones y pedirle al Senado que apruebe la iniciativa presentada.
Cada firma suma para construir un futuro más justo y respetuoso con la vida marina y todos los animales. ¡Tú puedes marcar la diferencia!