Estamos muy condicionados a pensar que la leche de vaca es un alimento como cualquier otro, puedes encontrar derivados lácteos en muchísimos postres y platillos, y la publicidad incluso la hace parecer un alimento saludable (aunque la evidencia diga lo contrario), pero las estadísticas indican que su consumo cada vez es menor y en su lugar, la gente ha optado por consumir alternativas vegetales. Cuando te enteres de lo que este líquido contiene, tu también querrás optar por la alternativa vegetal.
En las granjas industriales, las vacas son sometidas a manipulación genética para que produzcan enormes cantidades de leche, y esto, aunado a los daños físicos causados por la maquinaria que se usa para ordeñarlas, les causa mastitis, una infección que genera pus. Debido a que la mastitis es tan frecuente, legalmente está permitido que todas las leches de animal contengan ciertos niveles de pus. Así es, leíste bien,
la leche tiene pus, y los productos lácteos estadounidenses registran la mayor concentración de “células somáticas” (pus) en el mundo, llega a registrarse hasta un millón de células de pus por cucharadita de leche.
Sangre
Toda la leche de los mamíferos
contiene rastros de sangre, ¿lo sabías? La sangre contiene muchos nutrientes que son esenciales para el desarrollo de las crías de los animales que la producen, las glándulas mamarias toman estos nutrientes de la sangre y lo convierten en la secreción amarillenta que conocemos como leche, que por cierto, es su color real, no el blanco que presenta la versión comercial.
Otro dato importante es que el organismo de cada especie de mamífero filtra la sangre acorde a las necesidades de su bebé, por eso si no eres un ternero, no deberías beber la leche de las vacas.
¿Has escuchado a alguien rehusarse a consumir soya porque tiene fitoestrógenos? Pues esas personas quedarán aterradas cuando se enteren que toda leche proveniente de los mamíferos
contiene hormonas, las cuales podrían
provocar el desarrollo de tumores en las mamas, la próstata y el endometrio.
De forma sistemática, se les administran esos medicamentos a las vacas, lo cual va en contra de la creencia de que tomar su leche es “natural” y saludable. En especial, si se considera que por normas de seguridad,
se tiran millones de litros de leche a la basura anualmente.
Crueldad
Esto no es un componente tangible, sin embargo,
la crueldad siempre estará presente en la elaboración de cualquier producto proveniente de la explotación animal. Las vacas, así como los humanos y el resto de los mamíferos, solo producen leche para sus crías, así que cada vaso de leche que tomas, le pertenecía a un ternero.
Ahora ya lo sabes, los lácteos son crueles, asquerosos y su producción está agotando los recursos del planeta ¡Déjalos fuera de tu alimentación! Descarga gratis la Guía vegetariana para principiantes, la cual te mostrará los beneficios de adoptar una alimentación compasiva.